jueves, 29 de junio de 2017

Sentimientos de un doctorando precario

A día de hoy, si llego a saber muchas cosas que pasarían, quizá no estaría realizando el doctorado, o quizá sí, pues es algo que amo con todas mis fuerzas. Tirar pá alante hasta que el corazón aguante, como diría Miguel Bosé.

Meme de La Tesis del Doctorado
Sin embargo, en este país, dedicarse a la investigación es una tarea ardua y cada vez más difícil, que conlleva un grandísimo riesgo tanto económico como mental. Digo esto porque de los investigadores predoctorales que existen, muy pocos obtienen una beca (según el Ministerio de Educación en el curso de 2014-2015 de las 28.546 personas que estaban realizando el doctorado en diferentes universidades españolas solamente concedieron 8.000 becas) y el resto suda lágrimas y sangre para llevar a cabo la investigación mientras busca un trabajo (con lo bien que también está este tema en nuestro país, vamos) para poder costeárselo.

Y ya no sólo me refiero al coste de la matrícula anual, de los materiales (fotocopias, bono transporte, etc.) sino también del gasto que hay que realizar para obtener la información que buscas, tanto en suelo nacional como en suelo internacional. Muchos de nosotros, tenemos que viajar fuera de Madrid, a buscar nuestras fuentes para dar un argumento válido a nuestra tesis. 

Además, como consecuencia de la implantación del nuevo Real Decreto de 2011, tenemos que realizar una serie de "actividades formativas" (como si en el Máster no nos hubieran dado suficiente) y tener una constante producción científica, con lo que conlleva más gasto porque tienes que ir a congresos científicos, que no siempre se sitúan en tu provincia, teniendo que pagar en muchas ocasiones la matrícula al propio congreso (para que salga publicado en unas actas tu ponencia), el transporte y el alojamiento, entre otros gastos diversos. Todo ello imprescindible si quieres hacer curriculum, claro. ¡Show must go on! si lo quieres genial y si no te aguantas, porque lo tienes que hacer sí o sí.

Meme La Tesis del Doctorado
Por poner un ejemplo, todos sabemos que el día tiene 24 horas. En el caso de un doctorando precario, que ha encontrado un trabajo en el que debe trabajar 10 horas diarias (porque en la mayoría eso de 8 horas de trabajo no existe) para obtener algo de dinero que invertirá en su tesis doctoral, más otras 8 horas de dormir, quedarían 6 horas para dedicarle a la tesis doctoral. De esas 6 horas de tesis doctoral, si tienes familia, son muchas menos porque tus hijos querrán que estés un poco con ellos. Por lo tanto reducimos eso de 6 a 4 horas (por lo bajo). ¡¡4 míseras horas para poder centrarte y dedicarte a tu investigación!! Así van pasando los días y ¿qué ocurre? que tu cuerpo no lo aguanta, te rompes, e incluso tienes que visitar el hospital por ataques de ansiedad. 

¿Es lógico todo esto? ¿Tenemos que sufrir por algo que nos gusta y apasiona? Porque esa situación lo que realmente provoca es que realmente uno llegue a pensar que no sirve para nada y llegue a odiar lo que más le apasiona: la investigación. Es muy frustrante estar en esta situación, os lo aseguro. Da muchísima rabia pensar el dinero invertido y la dedicación que le otorgas a algo que no sabes si tendrá resultado y hasta llegas a pensar en abandonarlo todo y darlo por perdido. Además, en muchas ocasiones, la tesis se nos puede atragantar en un momento determinado por diversos motivos tanto intrínsecos (la metodología a seguir, la falta de la documentación que necesitas, etc.) pero también extrínsecos (trabajo, dinero, familia) los que, en mi opinión, tienen más peso. Esto incrementa aún más la presión y a gente puede llegar hasta la depresión.


Meme La Tesis del Doctorado
En este sentido, debo añadir, que muchos al final terminan por abandonar su proyecto de tesis en búsqueda de una estabilidad económica. Conozco muchos casos, que no se han atrevido ni a empezarlo, a pesar de las buenas notas que han ido sacando, y las ideas innovadoras de su tema, por temor a que no le den una beca con la que puedan realizarlo.

Y ya no solamente es frustrante para el doctorando, también para los que le rodean ya sean padres/madres o esposa/o e hijos/as que lo viven cada día contigo y se desesperan por el gasto de dinero que se ha invertido y por las horas de trabajo realizadas, apartándolos muy a nuestro pesar, de nosotros. ¡Benditos aquellos que han aguantado y se han quedado durante el proceso de doctorando y han sobrevivido para contarlo!

Todo ello no implica, tan solo, un gasto económico: el físico y mental también es importante. El físico, en menor medida, pero también influye en un doctorando que está en situación de precariedad porque entre el trabajo al que se dedica para financiar su tesis doctoral, la familia y su dedicación a la investigación, agota físicamente y mentalmente. Y eso lo sé por experiencia.

¡Y qué decir del desgaste mental! Hace relativamente un par de meses se realizó un estudio en la Universidad de Gante y se publicó en la revista Research Policy (vol. 46, issue 4, 2017, pp. 868–879) donde se revelaba que la salud mental de aproximadamente el 32% de los doctorandos estaba comprometida por estos motivos que hablamos aquí y otros. Para más inri, ese 32% sólo es en Bélgica, dicha cantidad podría ser más alarmante, pues en España el PIB que destina a investigación es de 1,22% respecto al 3% de Bélgica. En este sentido, es lógico que con la poca cantidad que España destina a I+D, los doctorandos tengan que emigrar en la búsqueda de un arca perdida: un trabajo de calidad.
Un total de 2.362 investigadores estaban en el extranjero en 2016 según ORCID. Fuente: Elperiodico.com

Ya en el I Foro de la Dignidad Investigadora, realizado en la facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Complutense de Madrid los días 22 y 23 de mayo, nos hablaban de sus malas experiencias, precariedad y varias propuestas de soluciones para los futuros doctorandos bajo el lema #Dignidadinvestigadora. Esperemos que esto cambie en un futuro y nuestras quejas den un resultado positivo porque sino auguro un porvenir bastante oscuro para las siguientes generaciones. ¡¡We will survive!!


Programa del I foro de la Dignidad Investigadora

lunes, 26 de junio de 2017

Vídeos y conferencias de la I Jornada de Estudio del Videojuego Histórico (UCM)

Hace algo más de un mes os contaba de una ambiciosa iniciativa llevada a cabo entre un buen grupo de amigos historiadores y apasionados de los videojuegos. La I Jornada de Estudio del Videojuego Histórico, celebrada el martes 16 de mayo en el Salón de Actos de la Facultad e Geografía e Historia de la UCM, cerró así su breve existencia con un notable éxito de público que asegura su pervivencia en ediciones venideras. El hashtag que liberamos en Twitter (#JornadaVJHistorico) también fue bastante seguido y recibimos difusión y comentarios muy interesantes.

Pero más allá de cifras, lo más importante es que la recepción por parte de los estudiantes que se acercaron creemos que fue muy positiva: vimos mucha gente con ganas de participar con sus preguntas durante los diferentes turnos de debate (que duraron más que las ponencias en sí), seguidores que se acercaron a saludar y felicitarnos por nuestro trabajo, recién graduados que se fueron con un poquito más de esperanza a casa... Muchísimas gracias por venir, porque éste era un evento dirigido a hacer valer el estudio de los Historical Games Studies en la universidad española, pero no menos para inspiraros a vosotros que venís inmediatamente detrás y que, estamos seguras, tenéis muchísimo que decir.

No quiero ni puedo olvidarme del excelente trabajo de organización realizado por mi compañero Fede Peñate y los doctorandos del Dpto. de Historia Contemporánea que se ofrecieron a ayudar con las presentaciones, moderación y todas las cuestiones técnicas. Hablo por todos los y las ponentes cuando digo que nos sentimos valorados, comodísimos y arropados. No es fácil dar con un grupo tan cohesionado y profesional, pero lo que sí os podemos asegurar es que seguiremos dando mucha guerra juntos.

Sin más, os dejo con los vídeos que prometimos con las ponencias que se presentaron en el programa: I Jornada de Estudio del Videojuego Histórico (YouTube).


Apertura y conferencia inaugural "De La Pulga a Commandos". 
Jaume Esteve (El Confidencial)

  
¿Estéticas posibles o imposibles? Las representaciones de Grecia en los videojuegos.
 Ruth García Martín (UCLM/Arsgames) y Begoña Cadiñanos Martínez (Doctora en Hª Antigua)

  
Más allá de la batalla. El espectáculo de la violencia en los videojuegos de la antigua Roma.
 Jordi Rodríguez Danés (UAB)


 Primus inter pares. Relaciones feudovasalláticas y política feudal en Crusader Kings II.
 Jesús Sahuquillo Olivares (UCLM/Renovatio Medievalium)


 Debate Mesa I: "Antigüedad, Medievo y videojuegos".

  
El proceso de reconstrucción mitológica e histórica de Asia Oriental en el videojuego japonés.
Tomás Grau (UAB)


 Let's make the prince zoroastrian: La religión mazdeísta en la saga Prince of Persia.
Laura Castro Royo (Las Plumas de Simurgh)


 Orientalismo digital. Representaciones del Gran Próximo Oriente en los videojuegos.
Alberto Venegas Ramos (Universidad de Murcia/Presura)


 Debate Mesa II: "Orientalismo, identidades y videojuegos". 

  
El papel de los historiadores en la saga Assassin's Creed.
Iris Rodríguez Alcaide (UAM/Licencia Histórica)

  
Pulsa X para historiar. Epistemología y narrativa entre el videojuego y la historia.
 Fede Peñate Domínguez (UCM)

  
Explorando el potencial del videojuego para deconstruir la Historia. 
 Manuel Alejandro Cruz Martínez (University of Sussex)


 Debate Mesa III: "La disciplina de la Historia y los videojuegos".

jueves, 22 de junio de 2017

Hermafroditismo en la Edad Moderna.

Este fin de semana se celebra en Madrid el World Pride Madrid 2017, más conocido como el Día del Orgullo LGTB, y siempre me acuerdo de Eleno/a de Céspedes, el hermafrodita del que ya os hablé  y de la que incluso os dejé una carta de su puño y letra. No me puedo imaginar qué pensaría si paseara por Madrid este fin de semana, pues si por un lado era hermafrodita, por otro era católico, apostólico y romano. Maneras de vivir, que diría el sabio Rosendo. Si alguien quiere saber más sobre ella os dejo el programa de Radio UNED en la que hablé de ella. Auto promoción para nada encubierta. 

Hoy quería hablaros, de manera muy general, unas simples pinceladas, de cómo era percibido el hermafroditismo en la Edad Moderna, más concretamente en el siglo XVI, donde la crisis a todos los niveles, la inseguridad y la falta de referencias eran patentes. Esta situación tuvo un fiel reflejo en el mundo de la sexualidad, tan inestable e inseguro como el resto. 

Así se puede constatar en el cancionero popular, tanto español como europeo, o nuestros más insignes literatos como Lope de Vega o Tirso de Molina, que reactivan el mito de la mujer travestida guerrera. Recordemos lo que dice la bella Rosaura en La vida es sueño, de Calderón
La primera me creíste varón /en la rigurosa/ prisión, donde fue tu vida/de mis desdichas lisonja. /La segunda me admiraste/ Mujer, cuando fue la /pompa de tu majestad un sueño, /un fantasma, una sombra./ La tercera es hoy, que siendo monstruo/de una especie y otra, /entre galas de mujer/ armas de varón me adornan
Es decir, hablaríamos de un tercer sexo, del que habló Covarrubias en su Tesoro de la lengua castellana o española, donde encontraremos los términos:
ERMAFRODITO; Damos este nombre al que tiene ambos sexos de hombre, y mujer, dicho por otro termino Androgyno y por no repetir lo dicho, verás la palabra Androgyno. ANDROGENO, el que tiene ambos sexos de hombre, y mujer, nombre compuesto de andro y gyno (….).
Realmente Covarrubias sigue a Plinio, que ya en su Libro VII de su Historia Natural afirma que: "Nacen incluso algunos de uno y otro sexo al mismo tiempo, que los llamamos hermafroditas, antiguamente llamados andróginos, y considerados como seres prodigiosos..." 

Fuente: Amazon España
Es decir, el hermafroditismo era visto -y lo es- como algo natural. Tenemos muchos relatos de mujeres que, de forma espontánea, se convertían en hombres. Así nos lo relata Ambroise Paré, curioso cirujano del XVI, en su libro Monstruos y prodigios (1585): 
Amathus Lusitanus relata que en una población llamada Esgucina hubo una joven nombrada María Pateca, que se encontraba en el tiempo en que las chicas comienzan a tener sus reglas; en lugar de éstas, le salió un miembro viril, que con anterioridad estaba oculto dentro, y así pasó de ser hembra a ser macho. En vista de ello, la vistieron con prendas de hombre, y su nombre de María fue cambiado por el de Manuel.
Cabría añadir "y todos tan contentos". Para el cirujano la razón del hermafroditismo era evidente a la par que sorprendente para nosotros:
Los hermafroditas o andróginos son criaturas que nacen con doble aparato genital, masculino y femenino, y por ello son llamados en nuestra lengua francesa hombres-mujeres. En cuanto a la causa, es que la mujer aporta tanto semen como el hombre en proporción, y por eso la virtud formadora, que siempre trata de crear su semejante, es decir, un macho a partir de la materia masculina, y una hembra de la femenina, hace que en un mismo cuerpo se reúnan a veces los dos sexos, y se les llama hermafroditas
Evidentemente la sodomía masculina no contó con tal laxitud para la homosexualidad masculina u otras sexualidades, pero eso es otra historia.

Buen fin de semana a todos.

lunes, 19 de junio de 2017

Reseña de Desperta Ferro Arqueología e Historia nº 13: El mundo vikingo.

Con estos calores uno comienza a mirar ansioso hacia el norte, pensando en climatologías más compatibles con la vida humana; a ese anhelo contribuye el número 13 de la revista Desperta Ferro Arqueología e Historia, dedicado al mundo de los vikingos. Y como soy a quien dentro del consejo de redacción de Licencia Histórica le fascina esa cultura (como el martillo del Thor al cuello desde hace muchos años atestigua), pues me corresponde hablar sobre este número.
Número que evoca la película El guerrero número trece, ambientada también entre los guerreros escandinavos. Sin embargo, una cosa que se aprende al leer sobre los vikingos, es que muchos tópicos sobre ellos, extendidos por el cine, no tienen ningún tipo de base. A muchos de nuestros lectores no hace falta explicarles la falsedad que son los cascos con cuernos, ya que desembarcaron aquí desde el blog especializado The Valkyrie's Vigil; pero más allá de este detalle bien conocido, hay muchos más aspectos que podemos tener en mente y que no se corresponden con la verdadera vida de los nórdicos de la alta edad media.

El primer paso, como siempre, es definir el contexto en que nos movemos; y a ello contribuyen los primeros artículos de la revista. Para empezar, Frode Iversen contribuye con el artículo La cuna de los vikingos; en él nos describe la Escandinavia entre los siglos III y IX, durante la cual tuvo lugar "La Pequeña Edad de Hielo de la Antigüedad Tardía" (LALIA); éste cambio climático impulsó cambios sociales y económicos que sentaron las bases para el nacimiento de los llamados vikingos.

Seguidamente, aprenderemos que las gélidas tierras del norte presentan una relativamente grande variabilidad climática, y esto tiene su impacto en las explotaciones agrícolas y ganaderas. Kirsten Wolf nos habla de La vida cotidiana en la granja, la base de la economía de la zona, y de las diferencias en la vida en las distintas regiones; sin embargo, tal como explica Sarah Croix en Ciudades y comercio, en la Era Vikinga se alcanzó una urbanización sin precedentes, impulsada por los artesanos y el comercio marítimo en el que tanto destacaron los escandinavos de la época; sin embargo, esas ciudades no sobrevivieron al cambio de milenio. ¿Fue debido a cambios en la orografía, la necesidad de puertos más amplios o un deseo de romper con el pasado pagano? Independientemente de las causas, las ciudades fundadas a partir del siglo XI aún perviven, mientras que las anteriores han desaparecido.
Reconstrucción de una casa de tipo Trelleborg en Fyrkat (Dinamarca)
Ahora que ya hemos definido el contexto geográfico y económico, entramos en el terreno que más nos fascina a los amantes de la cultura vikinga: Johnni Langer escribe en La religión nórdica en la era vikinga acerca de las creencias y mitos de los nórdicos precristianos. Estas creencias tenían un carácter étnico y presentaban una gran variación social y regional, así como constantes intercambios con otras culturas. En todo caso, estaba totalmente embebida en la sociedad, a todos los niveles, incluyendo el bélico. 

Por su parte, John Ljungkvist escribe Enterramientos vikingos, desvelando la variedad de los cultos funerarios escandinavos en aquellos tiempos. Automáticamente nos viene a la mente la imagen del barco, con proa de dragón, en llamas y a la deriva (yo voy a dejar instrucciones al respecto en mi testamento), pero los restos arqueológicos desvelan prácticas como incineraciones en piras y enterramientos en barco; estos restos aportan también evidencias sobre sacrificios de animales y humanos, así como distintas ofrendas, con una simbología no siempre clara.
Tumba BJ.834 de Birka.
Que las sociedades nórdicas han sido siempre punteras en materia de feminismo no es nada novedoso, (¿verdad, queridas valkirias?). El artículo Mujeres poderosas en la Era Vikinga, de Leszek Gardela contribuye a dejar claro que no es por casualidad, ya que aunque los escritos de la época presenten un evidente sesgo al respecto, las féminas escandinavas de la alta edad media eran de armas tomar... literalmente en muchos casos. Los enterramientos son particulamente reveladores al respecto, si bien en el caso de las tumbas femeninas algunos objetos que los acompañan, como las hachas, son especialmente ambiguos: ¿es un objeto doméstico, un arma o un objeto ritual?

Si hay una tecnología vikinga realmente reconocible son sus navíos; en el artículo Surcando las olas. Arquitectura naval y navegación V. Bischoff, T. Damgård-Sørensen, S. Nielsen, M. Ravn y A. C. Sørensen, del Vikingeskibsmuseet i Roskilde, nos resumen 40 años de investigaciones y reconstrucciones fidedignas de navíos de la era vikinga, que desvelan que, en condiciones adecuadas, pueden obligar a veleros modernos a usar el espináquer para poder plantarles cara.
Skuldelev 3, reconstrucción de un barco de carga de pequeño tamaño 
Finalizando los artículos sobre vikingos del número está el artículo de Laila Kitzler Åhfeldt, titulado Estelas historiadas y piedras rúnicas de la Era Vikinga en Escandinavia; hay 2.850 piedras rúnicas en Noruega, Suecia y Dinamarca, que, sin embargo, en su mayoría, son monumentos cristianos. En algunos casos se puede interpretar tanto una representación de Sigurd matando a Fafnir como de Cristo venciendo al mal, o del Ragnarok y el Juicio Final, ejemplificando como se daba un nuevo significado a viejas historias. En todo caso, en la gran mayoría es muy complicado entender qué representan.

Abandonamos, a nuestro pesar, las tierras de los vikingos, no sin antes hacer un breve recorrido por sus dominios a través del mapa elaborado por Pausanias, y recibir un adelanto del próximo número de la revista, dedicado a los gladiadores. En él, David Potter nos describe El final de los combates gladiatorios en el artículo homónimo.

Que el viento os sea favorable en vuestras expediciones de este verano, y que alimentéis durante ellas a los lobos con vuestros enemigos. ¡Por Odín!
Piedra de Karlevi (suecia), finales del siglo X

jueves, 15 de junio de 2017

Vivo en el número siete, calle Melancolía

No, no me he vuelto loco o, al menos, no más de lo normal. Seguimos hablando de historia, pero la referencia al genial tema homónimo de Joaquín Sabina se me hacía imprescindible porque, efectivamente, vamos a a hablar de la melancolía como motivo de estudio histórico. Más o menos...

Portada del libro de Bartra.
Fuente: librería Alcaná.
Viajemos cual personajes del Ministerio del Tiempo al ya lejano, parece increíble, año 2000. Puedo precisar fecha porque, cuando me acuerdo, tengo la manía de apuntar la fecha en que compro los libros. Recuerdo que me pidieron para la carrera, no para qué asignatura, que me leyera el magnífico libro de Roger Bartra Cultura y melancolía. Las enfermedades del alma en la España del Siglo de Oro. Es uno de esos libros que me marcó y que inició en mí el interés por la melancolía a lo largo de la historia.

En el mismo volumen leí sobre un médico llamado Andrés Velásquez, que nació en Arcos de la Frontera en 1540. Estudió medicina en la Universidad de Osuna, en torno a 1555, y volvió a su ciudad natal a ejercer en 1571 como médico de mancebía. Es allí, cuando en 1585 escribe su única obra, el Libro de la melancholia. En 1608 pasa a ser médico, en Sanlucar de Barrameda, de la casa de los duques de Medina Sidonia, hasta su muerte en torno a 1615.

Solo escribió, como decimos,  una obra llamada -atención a su corto título- Libro de la melancholia en el qual se trata dela naturaleza desta enfermedad ansi llamada Melancholia, y de sus causas y simptomas. Y si el rustico puede hablar Latin ó philosophar, estando phrenetico ó maniaco, sin primero lo aver aprendido. Compuesto por el doctor Andrés Velasquez Medico de la Ciudad de Arcos de la Frontera. Dirigido al excelentísimo señor Duque della e su señor. Con licencia en Sevilla/por Hernando Díaz impressor de libros, 1585 A costa de Alfonso Mata mercader de libros. A ver si sois capaces de decirlo sin respirar. Pues allá por esos mismos años anduve por la Biblioteca Nacional curioseando tan magnífico libro.

Ni que decir que esto tiene, y mucho, que ver con todos los temas que me gustan a mí de brujería, la demonología y demás parientes y afectos. Desgraciadamente nunca más pude volver en profundidad sobre el tema, aunque he tratado algunos aspectos de la melancolía en mis trabajos de manera tangencialSiempre lo he tenido presente y he ido recogiendo referencias sobre el tema de aquí y de allá y ampliando bibliografía. Es decir, comprando libros que han estado en mi estantería esperando mejores tiempos.  Y no es del único tema.

Melancolía. Alberto Durero (1514).
Fuente: Wikipedia
Como he terminado dando clase de casi cualquier tema de humanidades, tuve la suerte de preparar cursos de Historia del Arte y, lógicamente, me tocó explicar a Durero y su grabado Melancolía, que preparé con especial dedicación. Su estudio me llevó a recoger la referencia de un libro que forma parte de esa bibliografía que me espera; Saturno y la melancolía. Estudio de historia de la filosofía de la naturaleza, la religión y el arte, de Raymond Klibansky, Erwin Panofsky y Fritz Saxl  

Cerrando el círculo, hace relativamente poco, 2015, tuvo lugar una exposición en Valladolid llamada Tiempos de melancolía. Creación y desengaño en la España del Siglo de Oro, cuyo catálogo fue editado por Turner. Con todos estos libros en la maleta y un cuaderno, me embarcaré en verano en su lectura. De los pocos momentos que tenemos para leer lo que queremos son las vacaciones. Solo tendré unos veinte días, pues a pesar de lo que piensa mucha gente, el trabajo de profesor no se circunscribe al curso escolar. Leeré en el norte de España, relajado y tranquilo. Es el momento en los que un historiador se nutre.

Y todo esto lo he contado para que, aquel que aún no se diera cuenta, nuestro trabajo no acaba nunca, que lo que nos anima es la curiosidad. Si os interesan varios temas, y eso es lo deseable, hay que decidir el momento adecuado para atacarlos. Dependemos de otros asuntos, como artículos que preparar o temarios y oposiciones. Eso no es impedimento para que, a pesar de todo, vayamos rellenando nuestras estanterías, ya sea con libros o artículos de esos temas que "un día", abordaremos. Seguramente sabréis de mis pequeños avances en esta materia en futuros artículos. 

Un saludo a todos.

lunes, 12 de junio de 2017

Reseña de la conferencia "Reconfigurando los Reinos de Indias. La corte virreinal de Lima a fines del siglo XVII"

Cartel del evento.
Fuente: Teatro de la Municipalidad de Lima
La conferencia celebrada el 7 de junio de 2017 por Juan Jiménez Castillo en el Teatro de la Municipalidad de Lima, versó sobre las reformas políticas acaecidas en el reino del Perú a finales del siglo XVII (1650-1700), tras las revueltas de 1640 en los diferentes reinos de la Monarquía hispana. 

Desde este enfoque, Lima se presentó como una Corte Real, vertebradora del territorio, siendo una de las pocas capitales virreinales que se mantuvieron fieles a la Corona a lo largo de este período tan convulso. Un ejemplo de ello fue la pacificación del tumulto de Puno a principios de 1670, en los que el virrey conde de Lemos, puso fin a los movimientos secesionistas de los hermanos mineros Salcedo. A raíz de dicha revuelta, el virrey aprovechó la ocasión para reconfigurar el territorio interno del virreinato. 

La capital limeña o ciudad de los Reyes, se convirtió a finales del siglo XVII en una de las ciudades más importantes de la Monarquía hispana. Así lo recogen los libros de Cabildos de la propia ciudad, haciendo gala de fundamento: "es una de las ciudades mas opulentas y políticas del mundo."


El historiador Juan Jiménez Castillo en un momento de su intervención.


Desde Lima, los virreyes tuvieron un control efectivo del territorio. Realizaron numerosas reformas, como la re-apertura de la Casa de la Moneda en 1683, cerrada desde 1592, con el consiguiente aumento de las arcas reales; reestructuró la milicia y guardia personal del virrey, así como la composición de las compañías marítimas; se amuralló la ciudad en 1684 bajo el gobierno del virrey Melchor de Navarra y Rocafull, duque de la Palata; se alzó al éxtasis a Santa Rosa de Lima en 1671, estableciendo a una santa limeña como patrona de América, otorgando a dicha ciudad de una personalidad propia, así como un acto más de autoridad en la lucha fratricida que enfrentaban a las diversas ciudades virreinales, disputando el protagonismo a Lima, como Cuzco, Santiago o Quito.




No obstante, la mayor consulta de reforma orquestada desde la capital del reino del Perú, fue el intento de crear un tercer virreinato en América: el reino de Nueva Granada. Dos fueron los virreyes que tramitaron su preocupación al Consejo de Indias: el conde de Castellar (1674-1678) y el mencionado duque de la Palata (1681-1689). Ambos vieron la necesidad de hacer de América un cuerpo tricéfalo, para su mejor administración y control. 

Los constantes ataques que estaban sufriendo los reinos de las Indias por parte de franceses e ingleses, tuvo que tener una respuesta definitiva y clara, amén de todas las fortificaciones que se estaban desarrollando. Fueron los propios indianos los que vieron la necesidad de reestructurar el reino, en un momento en el que se estaba apaciguando las revueltas en Mesina (1678), así como se puso control y delimitación jurídica a la figura del virrey con la publicación de las Leyes de Indias en 1680.


Panorámica de la conferencia en la que podemos admirar la belleza de la sala del Teatro de la Municipalidad de Lima

Con ello se observa, cómo la ciudad limeña mantiene una estructura de poder clara y definida que vertebró a todas las entidades políticas del reino del Perú, manteniéndose fiel a la Corona, justificando que el sistema virreinal y cortesano adoptado por los reinos americanos, no solo era bueno para mantener la autoridad en el territorio, sino que además era el mejor medio para sofocar dichas revueltas. Por ello, se hace presente la importancia de explicar la situación política de Lima en el reinado de Carlos II.

Juan Jiménez Castillo es doctorando desde 2014 por la Universidad Autónoma de Madrid. Miembro del Instituto Universitario “La Corte” en Europa (IULCE). Profesor desde hace tres años en la misma universidad.

jueves, 8 de junio de 2017

Un recorrido por el Museo del Prado. Los Tesoros de la Hispanic Society of America

A. M. Huntington. HSA.
Hace un par de semanas nos pasamos por la exposición Tesoros de la Hispanic Society of America. Visiones del mundo hispánico que alberga el Museo del Prado hasta el 10 de septiembre de 2017 y está patrocinada exclusivamente por la Fundación BBVA

Antes de ir, estuve mirando el pequeño documental comentado(lo podéis ver aquí) que realizó el Museo del Prado, a manos de Miguel Falomir, Director del Museo Nacional del Prado y Mitchell A. Codding, director de la Hispanic Society of America.
Dicha institución, ubicada en Nueva York, fue creada en 1904 por Archer Milton Huntington (1870-1955), hijo de Collis Potter Huntington, que fue el fundador de la compañía de ferrocarriles Central Pacific Railroad y otra de astilleros llamada Newport News Shipbuildings and Drydock Company. En 1908 abrió su museo al público en Audubon Terrace (Manhattan) para dar a conocer la cultura ibérica en Estados Unidos. Además, dicha institución ha sido galardonada este año con el premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional.

Sala de la Hispanic Society of America

La Hispanic Society posee una completa colección de arte hispano, con más de 18.000 piezas que comprenden desde el Paleolítico hasta el siglo XX. Junto a ella hay que añadir una extensa biblioteca con más de 250.000 manuscritos y 35.0000 libros (de los cuales 250 son incunables, es decir, que fueron escritos antes o durante el s. XV).

Gaspar de Guzmán, el conde-duque, Velázquez.
Revista Expansión
Parte de esa exposición se ha traído a la gran pinacoteca madrileña. En ella podemos disfrutar de un recorrido de 220 piezas pero bastante completo en el que encontramos piezas desde el Paleolítico en la Península hasta el siglo XX en diferentes materiales, comenzando el recorrido por algunas de las piezas arqueológicas, esculturas romanas o cerámicas que Huntington se adueñó.

Para las edades Media y Moderna podemos encontrar diferentes artes decorativas, tanto de la época islámica como la cristiana, obras pictóricas del Siglo de Oro de grandes artistas como Gaspar de Guzmán, el conde-duque de Olivares de Velázquez (1625-26) o el famoso retrato del duque de Alba de Antonio Moro (1549). 

Aquí he de decir que me quedé un buen rato observando la obra de Velázquez porque además de que admiro a este pintor, era la primera vez en persona (y creo que única a este paso) que vi al conde-duque con la vestimenta cortesana.

De Mestizo y de India produce
coyote
, J. Rodíguez Juárez. Artnet.
Por otro lado, también hay presencia de diferentes artes decorativas coloniales y la pintura colonial o de castas, en el que destaca la obra de Juan Rodríguez Juárez, De Mestizo y de India produce coyote (h. 1720).
Otro de los autores que hay que destacar en esta colección es Francisco de Goya, del que se puede contemplar retrato de La duquesa de Alba, pintado en 1797.


Para el siglo XX, se observa la importancia de los cuadros de Sorolla y Zuloaga entre otros pintores de esta centuria. Todo ello fue posible por la buena acogida que tuvo la exposición al público que realizó Huntington en 1908. 

Visitante contemplando la obra de Goya en la exposición del Museo del Prado. El Mundo.
Tras el éxito cosechado, el fundador de la Hispanic Society firmó con Sorolla el contrato de la serie Visión de España, formado por 14 paneles pintados al óleo sobre lienzo dedicados a varias regiones de nuestro país. Por su parte, de Zuloaga adquirió trece cuadros de las que únicamente se muestran cinco en la exposición, destacando Los flagelantes.

Debido a su afición por adquirir libros antiguos durante sus viajes por Europa y posteriormente a su buena relación comercial con Karl W. Hiersemann, logró adquirir unos 250.000 manuscritos y libros raros en las primeras décadas del siglo XX entre los que se encuentran primeras ediciones del Quijote de Cervantes, o La Celestina atribuido a Fernando de Rojas, entre otros. 

Así es lógico que la Hispanic Society sea considerada una de las mejores bibliotecas del mundo en cuanto a fondos hispánicos y lusos ya que abarca desde romanceros, canciones medievales y códices hasta grandes novelas de la picaresca, poetas y dramaturgos del siglo XVII. 

Mapamundi, Juan Vespucci. Museo del Prado.
De la excelentísima biblioteca de la Hispanic Society podemos disfrutar de algunos ejemplares en la exposición. Entre los que más destacan es la Biblia en latín datada a mediados del siglo XIII, el Libro de horas negro que perteneció a María de Castilla, esposa de Alfonso V de Aragón o algunos documentos reales como el privilegio rodado de Juan II de Castilla, escrito en 1424.

En mi opinión, junto con el cuadro del conde-duque de Velázquez, los ejemplares de la biblioteca fue mi parte favorita. Yo, que adoro los manuscritos, me quedé entusiasmada con las verdaderas rarezas que pude contemplar allí como el libro de horas de María de Castilla, que era un pergamino teñido de negro con oro e iluminación de plata, la biblia hebrea o varios códices, de los que me enamoré.

Libro de horas negro.
En definitiva, la exposición a mi entender fue muy completa. A pesar de no traer todos los ejemplares que el museo tiene en Nueva York (me hubiera gustado muchísimo, aunque es prácticamente imposible realizar eso) se nos muestra la temática de la colección de esta institución y la importancia que tiene en cuanto a fondos relativos a España y Portugal desde siglos atrás. 

También, a través de ella pudimos observar el tiempo en el que vivió Huntington y la idea que él tenía sobre nuestra cultura. Yo os sugiero y os recomiendo mucho su visita ya no sólo para conocer más de nuestra cultura sino para que veáis que las ciencias sociales son importantes en el aprendizaje de la humanidad.


jueves, 1 de junio de 2017

Por qué no debes enfadarte si alguien investiga lo mismo que tú

El otro día tomando una caña con un amigo nos reíamos de lo errores que cometíamos cuando éramos más jóvenes e inexpertos. Uno de ellos era el enfadarse cuando te enterabas que en tu misma universidad o en otra vecina alguien investigaba lo mismo que tú. Ahora mismo solo plantearse esto suena a estupidez. ¿Y por qué? Veamos...

¿Acaso Felipe II, Olivares, Zugarramurdi o lo que sea te pertenece? ¿De verdad alguien puede sostener esto sin sonrojo? Es como si alguien que está investigando el cáncer (por favor no cejen en su empeño), se enfadara porque otro grupo de investigación hiciera lo propio. ¿Por qué vemos esto lógico en ciencia y no en humanidades? 

Si el que se muestra enfadado por éste motivo pasa de los 25 años pongo mi sonrisa House y hago que le escucho sin pestañear. Si es joven pienso como en aquella horrorosa canción de Y que más da si son cosas de la edad, y si me cae bien a lo mejor voy y le explico por qué está equivocado. Nosotros debemos preocuparnos por ser profesionales, por buscar fuentes cuantiosas y de calidad y de ser honestos. El resto sobra.  

Pensar que porque alguien investigue lo mismo que nosotros nos está plagiando es una falacia y lo voy a demostrar con un ejemplo. Imaginemos que a los historiadores de este blog nos da un "siroco simultáneo" y nos da por investigar a todos Salem. Juan ya tiene bastante con aguantarnos... pero volvamos al ejemplo. 
Copiar nada tiene que ver con coincidir en temas. Fuente: sopitas.com
Problema ninguno. Miriam se tirará casi seguro por temas económicos para explicar Salem aunque para ello se apoye en trabajos de brujería. Iris tiraría, supongo, por historia de las mujeres, aunque no descarto que se centrara en investigar la presencia de animales en las actas judiciales. O a lo mejor Miriam, ahora metida en temas de turismo, se centre en la explotación turística del tema, o Iris...¡yo qué sé! De lo que estoy seguro es que no coincidirán conmigo, al menos en la tesis principal y a buen seguro primarán unas fuentes primarias sobre otras y utilizarán una bibliografía distinta a la mía. Yo me tiraría por otros lares a buen seguro y aunque coincidiéramos en temas es casi imposible coincidir en enfoques. Es la grandeza del tema.

Portada de El otoño de la Edad Media.


Es más, es que estaría deseando leer sus trabajos. ¿Por qué? Por lo mismo, porque al ser distintos pueden ser complementarios y me pueden ayudar a mí en un trabajo futuro. Juntos sumamos, solos vamos hacia el desastre.

¡Cuidado!  No estoy justificando ni hablando de plagio o similares. Eso es otra cosa. Lo único que defiendo es no hay temas personales ni propios, sino enfoques y líneas de investigación propias. Alguien puede seguirla, claro está, y si lo cita tampoco tiene por qué tener problema.

En esta actitud creo percibir cierta egolatría. Como si esa persona pensara que ella va a levantar el texto definitivo sobre un tema u hecho histórico completo. ¿De verdad alguien lo cree? Ni diez vidas darían para ello. Es que el trabajo total o definitivo no existe. Lo que escribimos tiene fecha de caducidad y así debe ser porque si no es que hemos dejado de investigar y eso es peor, relax. De esto se salvan libros como El otoño de la Edad Media y algún otro. 

Personalmente, remarco personalmente, es un tema que no me preocuopa. ¿Y a ti?