lunes, 3 de julio de 2017

El año de Eros Poli

¿Y quién es Eros Poli? Pues si no sois veteranos seguidores de ciclismo no tenéis por qué conocerlo. El bueno de Eros fue un ciclista italiano asociado siempre al nombre genial y extrovertido sprinter Mario Cipollini apodado Il bello. Era espectacular ver las llegadas al sprint de la Saeco/Mercatone Uno a más de 70 Km/h y cómo el gigante Poli, midiendo casi dos metros, lanzaba a Cipollini a la victoria protegiéndole con su enorme cuerpo del viento. 
Eros Poli retorciéndose en la bicicleta camino de la gloria. Fuente: La ruta del escarabajo
Pues el bueno de Poli, un ya lejano julio de  1994, se le ocurrió escaparse en la decimoquinta etapa del Tour de Francia entre Montpellier y Carpentras, nada extraño si no fuera porque la etapa era de montaña con el mítico Mont Ventoux de por medio, canelita fina. Un puerto de esos que te duelen las piernas solo de verlo por televisión. Así que cuando el gigante Poli atacó en el kilómetro 60 y a más de 100 del puerto, aquello parecía una simple locura que no llegaría a ningún sitio. A nadie inquietó el ataque en el pelotón, su enorme tamaño poco apto para escalar montañas y el Mont Ventoux se harían cargo de él y podrían atraparlo. El pelotón se relajó y Poli inició la ascensión con más de veinte minutos de ventaja. No recuerdo otro tío retorciéndose encima de su bicicleta con esa sensación de sufrimiento, de agonía, es que no era capaz ni de ir en línea recta e iba de un lado a otro de la carretera. Ése día todos, muchos, fuimos animadores incondicionales del italiano. Ése día Poli se hizo leyenda y tras vencer a la montaña, entró haciendo reverencias al público que le aplaudía como el héroe que era.
Eros Poli en plena agonía. Fuente: RTVE
¿Y a qué ha venido esta -quizá demasiada larga-introducción? Pues porque este año me he acordado e identificado mucho con él en ésa etapa. Por supuesto no había ni aficionados aplaudiendo ni lo esperaba. Pero sí que me he tenido que enfrentar a varios "puertos", verdaderamente duros, y me he retorcido sobre "la bicicleta" como he podido y me han dejado. Y el primer puerto y más importante es que el cáncer atacó a mi padre a finales de enero. Todo parece felizmente superado pero no creo que se tenga que tener mucha empatía para saber lo que eso significa. El abismo que se abre ante tus pies, la angustia, la incertidumbre... y aún así gracias porque, como relataba, todo parece felizmente superado. 

Ahora queda que se recupere con tranquilidad y buenos alimentos del duro golpe y que el resto recompongamos los nervios. Desgraciadamente no todos pueden decir lo mismo, por eso no entendáis mi relato como un lamento, sino todo lo contrario. Seguimos peleando y todos tenemos lo nuestro. Un enorme abrazo a todo el mundo que lucha contra esta puñetera enfermedad llamada cáncer, a sus familias y a las familias de los que lucharon contra ella. Sin lazos ni carreras, pero un enorme abrazo con todo el cariño y respeto del mundo.

La segunda montaña, atragantada la primera, ha sido entregar el doctorado en tiempo y forma, que en breves fechas defenderé. La gente me pregunta si estoy nervioso por la defensa. Después de lo ocurrido, después de lo batallado ni nervioso ni gaitas. Cuando estás en la UVI con tu padre tus prioridades se reorganizan cosa mala. Permitan que por un día me ponga "stupendo" y diga que estoy muy orgulloso, y aceptaré en veredicto del tribunal con humildad y respeto como se debe, pero como les digo orgulloso ocurra lo que ocurra pues frente a todo pronóstico, y supongo que para asombre de algunos, el trabajo está hecho.

Laboralmente el año tampoco ha sido en absoluto fácil, pues nuevos y altos retos han llegado y hemos conseguido defender la plaza. Sume a todo esto responsabilidades familiares y entenderéis que os diga que estoy escribiendo estas letras tumbado porque mi espalda no me permite sentarme durante mucho tiempo. 

¿Demasiada sinceridad? ¿Qué tiene que ver esto con el blog? ¿No es este blog ante todo para estudiantes? Para deciros que el estudio de la historia es fascinante y de la poca calma que he tenido en el jodío 2017 ha sido cuando he estado redactando el doctorado, con mis picos de nervios y zozobras, pero sobre todo he disfrutado. Espero que a los médicos, a los mecánicos, a los periodistas les ocurra lo mismo. Si lo que hacemos es con pasión y ganas y mucho pero que mucho trabajo, algo bueno saldrá seguro. A pesar de lo que digan algunos vendedores de humo, no es suficiente con desearlo. Ora si quieres, pero labora como si lo fueran a prohibir.

No hagáis las cosas porque os vayan a dar algo o sea más rentable. Hago las opos a profe porque da pasta o el doctorado porque no sé qué. ¿Te gusta realmente? ¿Entiendes la responsabilidad que asumes? ¿De verdad quieres estar amargado en un trabajo que no te gusta para toda la vida? Es un ejemplo, lo que quiero decir es que hagáis las cosas porque os llenen. La vida ya es lo bastante complicada para buscar charcos extras. Entiendo que esta es una posición muy soñadora, pero visto lo visto voy a estar aquí una vez, no sé hasta cuando, y pienso disfrutar en la medida que la vida me lo permita. 
Magnífica portada que Juan realizó para redes sociales y que luciremos orgullosos todo el verano.
Con respecto al blog lo primero que tengo que decir es que éste no ha sido un año fácil para los distintos integrantes de Licencia Histórica.Si repasáis las entradas del año en algunos momentos se hace patente. En menor o mayor grado pero, como digo, fácil no ha sido para ninguno. El curso ha sido de transición, bastante hemos tenido con acudir puntualmente a nuestra doble cita semanal y mantener las redes sociales. Aquí debo agradecer muy sinceramente la labor de Juan, el blog se ha sostenido por él en un noventa por ciento y las redes sociales en un 95%. Las cosas son como son y es justo y necesario reconocerlo. 

Para el año que viene hay planes, y muchos porque los de éste quedaron para mejor momento, pero por ahora creo que nos vendrá muy bien a todos cerrar el curso y coger oxígeno. Lo primero me tengo que ocupar de mí y reorganizarme en la medida de lo posible, creo que como muchos de los que ahora mismo me estáis leyendo. Luego veremos por dónde llevamos el blog. Mientras, seguiremos nuestra actividad en redes sociales

Si por algo seguimos, y aunque suene muy manido, es porque nos sentimos respaldados por los seguidores. Si no cerrábamos el chiringuito y a buscar nuevas batallas. Podría hablaros de estadísticas, como otros años, entradas más leídas y cosas similares, pero sinceramente, al menos yo, he llegado a un punto que poco me interesan esos datos, lo que no implica dejadez. De hecho, planes hay de abrir nuevos canales de comunicación, pero como digo, veremos...

Descansad, disfrutad, leed, vivid y enorme abrazo a todos de parte de todos los que formamos Licencia Histórica. Si los dioses lo permiten, volveremos en septiembre.