jueves, 24 de mayo de 2018

Recomendaciones literarias en Radio Enlace de Hortaleza

¡Hola a todos!

Pues hoy habíamos quedado a comer muy  cerca algunos buenos amigos de facultad y doctorado. Todos buenos lectores y todos metidos  en mil batallas. En la comida, no sé cómo les he convencido para que me acompañaran en la pequeña sección de Literatura en el programa de Radio Enlace de Hortaleza que comanda Javier Robles, llamado "Un día en la vida". Así, he conseguido reunir en torno a los micrófonos a los historiadores Juan Castillo, Beatriz Bermejo y a nuestra compañera Miriam Rodríguez.

Instantánea de la Feria. Fuente: Madrid Secreto.

Dada la cercanía de la Feria del Libro de Madrid, el tema elegido era claro. Hacer recomendaciones literarias con una sola premisa, que no fueran necesariamente historia. Pues qué deciros, que lo pasamos bastante bien y que creo que os interesará.

Momentos antes de comenzar la entrevista. 
Os dejamos con la entrevista y os agradeceríamos mucho vuestras recomendaciones. ¿Os animáis?




lunes, 21 de mayo de 2018

El oficio del historiador, entre mito y realidad. Reseña de la ponencia de la Pint of Science de Miriam Rodríguez.

¡Hola a todos! Como ya anunciamos en una entrada anterior, Miriam Rodríguez presentó en el bar 100 Gaviotas, dentro de la Pint of Science, su ponencia El oficio del historiador, entre mito y realidad. 

Comencemos por el principio, obviedad....y el principio no fue ni mucho menos cuando Miriam comenzó a hablar. El principio debemos situarlo meses antes, cuando comenzó a leer sobre el tema que le ocupaba. Alguno pensará, "¡Si son veinte minutos!". Otros creerán que para hablar de lo que es tu tarea diaria tampoco es necesario, ya habría leido algo. Obvio, pero ante todo profesionalidad. Una cosa es hablar con los colegas en un bar sobre el tema y otro es hablar en un bar ante un público que espera tener una charla científica, como lo es la Pint Of Science.
Miriam en un momento de su conferencia.
Staff completo de la Pint of Science 
del bar 100 Gaviotas
He tenido el privilegio de ver cómo ha ido creciendo el texto de Miriam. El texto y el Power Point, que estaba también muy currado. Y no, un Power Point no es poner "foticos". Es elegir cada imagen con criterio, buscar la imagen exacta, la palabra precisa (la sonrisa perfecta... aquí me he pirado... volvamos). 

Ahora sí, volvamos al bar 100 Gaviotas, que por cierto un bar muy recomendable. Camareros muy amables, nos pusieron unas tapitas y, la verdad, tiene una pinta estupenda pa tomar una una noche. ¡No todo es Historia! Como era de esperar por el nombre, decoración ochentera que, obviamente me encantó. Escenario perfecto pero nada hubiera sido posible sin las chicas del Staff de la Pint of Science. Atentas al sonido, a las ponentes... si habéis montado algún tinglado medio similar sabréis los mil y un detalles a los que hay que estas atentos.

El tema elegido por Miriam, El oficio del historiador, es algo que hemos comentado mil y una veces entre nosotros pero pensemos que el objetivo de la Pint of Science es acercar la universidad a la gente. Por lo tanto el tema me parece de lo más adecuado. Antes de hablar de nuestras investigaciones, hablemos de nuestra profesión. Por eso Miriam comenzó su ponencia argumentando que no somos, por mucho que nos gusten sus pelis, ni Indianas Jones ni zarandajas por el estilo

La charla continuó argumentando cómo trabaja un historiador o arqueólogo, que no es lo mismo. El respeto por las fuentes y su crítica, el relato histórico... tampoco podía faltar reflexiones sobre cómo nos ve la sociedad que, evidentemente es poco útiles. Las razones de esto, como podréis imaginar, son muchas y variadas. La charla terminó pidiendo a la sociedad que también nos ayude en nuestra labor.
Miriam Rodríguez en otro momento de su intervención.
Tras la charla vino un interesantísimo debate, lo que demostró que la charla fue un absoluto éxito. Un debate vivo y muy sugerente donde participó mucha parte del público y no, qué alegría, todo el mundo de humanidades. Gente de ciencias muy interesados por las humanidades. Compartiendo ideas. Vamos, el sueño de Licencia Histórica, donde pensamos que la separación entre ciencias y letras nos parece una soberana estupidez. 

¿Y cómo acabamos? Pues como mandan los cánones cenando en la mítica Plaza Dos de Mayo. Y es que Madrid en primavera...brutal. ¡Un saludo a todos!

jueves, 17 de mayo de 2018

El barón Armstrong, un paradójico precursor del ecologismo

Los mayores progresos de la civilización se experimentan inicialmente como sus peores amenazas.
Alfred North Whitehead

Tal vez el periodo de mayor cambio que ha sufrido la humanidad sea el que abarca los finales del siglo XIX y los comienzos del XX: el telégrafo y el teléfono, el motor de explosión, los antibióticos y la medicina moderna, los fertilizantes nitrogenados, la grabación del sonido y el cine, los alimentos enlatados, el refrigerador, la lavadora... y en medio de ello, de una forma u otra, la electricidad.

Sin duda, una época fascinante desde el punto de vista del progreso; pero como ya sabemos la tecnología per se es neutral, pero no tanto las intenciones con las que la usamos, tal como demuestra nuestro manejo de elementos radioactivos, que pueden ser utilizados en tratamientos médicos o con fines bélicos.

1000 cosas avanzan y 999 retroceden: esto es el progreso.


Un claro ejemplo de esta existencia de luces y sombras es la figura de William George Armstrong, primer barón Armstrong, científico, inventor, empresario y filántropo británico. Nacido en Newcastle upon Tyne en 1810, estudió derecho por imposición paterna, aunque siempre tuvo una clara vocación hacia la ingeniería.
El barón Armstrong, en torno a 1870 (J. Cosmas Vintage Photography)
En el verano de 1835, pescando en el río durante sus vacaciones, tuvo la gran revelación. Observando un molino de agua razonó sobre la gran cantidad de energía que podría generarse con incluso una pequeña cantidad de agua si se concentrase adecuadamente en una columna. Construyó una pequeña máquina en Newcastle, que pasó bastante desapercibida, aunque le sirvió para darse cuenta de que sería más eficaz un sistema de pistón que uno rotatorio. Tres años después publicó un artículo en la revista The Mechanics Magazine explicando su idea de grúa hidráulica.

En 1845 propuso a la Newcastle Corporation el uso de grúas hidráulicas en los muelles aprovechando la nueva traída de aguas a la ciudad, que demostraron ser un éxito. En 1846 fue aceptado como Fellow de la Royal Society como científico aficionado. En 1847 renunció a la abogacía y fundó en Newcastle la firma W G Armstrong Whitworth & Co Ltd para fabricación de grúas hidráulicas, que en pocos años llegó a ser una gran empresa, con 3.800 empleados en 1863, año donde poco a poco fue abandonando el liderazgo de la compañía.

Durante su periodo de mayor actividad fue responsable de diversos inventos que contribuyeron a cambiar el mundo, pues además de las grúas hidráulicas también fue responsable del acumulador hidráulico, y de diseños con una intención mucho más innoble, como el cañón Armstrong, creación por la que fue nombrado Knight Bachelor. Para evitar conflictos de intereses entre su empresa y el Departamento de Guerra del que comenzó a formar parte fundó la Elswick Ordnance Company, en la que no tenía participación financiera inicialmente. 

Pero en 1864 renunció al puesto del Departamento de Guerra y fusionó sus dos empresas, gracias a lo cual llegó a convertirse en uno de los hombres más ricos de Europa, suministrando cañones a la marina británica o vendiendo armas a ambos bandos durante la Guerra de Secesión de los EEUU. De su empresa se llegó a decir, tras construir un astillero en Elswick, que era la única de construir un acorazado completo, incluyendo su artillería. Aunque como ejemplo de su capacidad está que, en 1894, fue la empresa que construyó e instaló los motores de bombeo impulsados ​​por vapor, los acumuladores hidráulicos y los motores de bombeo hidráulico del Tower Bridge de Londres.

Las paradojas en torno a su figura no se detienen en esta combinación entre genio de la mecánica y responsable de la artillería moderna (que en la Gran Guerra se llevaría la vida de millones por delante), ya que aúna también la filantropía con los abusos laborales. Si bien financió museos, bibliotecas, escuelas, el germen de la Universidad de Newcastle y el parque Armstrong de la ciudad, fue inflexible con sus trabajadores: en la huelga de 1871 se negó a otorgarles una jornada laboral de 9 horas y no construyó viviendas para los mismos como sí hacían otros industriales.
Ilustración de un cañón Armstrong de 600 libras durante la Guerra de Secesión (Son of the South)

Vivimos en la tierra como si tuviéramos otra a la que ir


Pero la gran curiosidad sobre Mr. Armstrong es que fue, en lo referente a la defensa de las energías renovables y el ecologismo, un gran adelantado a su tiempo. En una visita a Madrid alabó la limpieza del aire (¡como cambian los tiempos!), lo cual fue un impulso a su deseo de limitar los humos de su contaminado Newcastle natal. Impulsor del alumbrado público, predijo en 1863 que Inglaterra dejaría de consumir carbón en 200 años, y alabó tanto la energía hidroeléctrica como la solar. 

Ese mismo año 1863 compró unos terrenos donde construyó su nueva casa de campo, Cragside, la primera del mundo en ser iluminada con energía hidroeléctrica; como curiosidad adicional, las bombillas no se corresponden con el diseño de Edison, si no con las patentadas originalmente por Joseph Swan. Además, en la finca plantó 7 millones de árboles y creo varios lagos artificiales para poder generar la energía eléctrica de la propiedad, que sirvió de tarjeta de visita de la capacidad industrial británica, al servir de residencia a eminentes invitados como el Sha de Persia o el rey de Siam.
Una de las salas interiores de Cragside (The Telegraph)
William Armstrong, primer ingeniero en formar parte de la Cámara de los Lores y primer Barón Armstrong de Cragside, falleció con el siglo XIX, ya que murió durante su última semana, el 27 de diciembre de 1900, y fue enterrado el último día del siglo. Es muy probable que hubiera sentido un gran interés por los inventos de Frank Shuman, inventor estadounidense pionero en el uso de la energía solar, el cual construyó en 1913 en el desierto egipcio la primera planta de canal parabólico. Sin embargo, la Primera Guerra Mundial acabó con su vida y con el proyecto. Pero esa, como suele decirse, es otra historia.

viernes, 11 de mayo de 2018

Entrevistamos en Radio Enlace de Hortaleza a Miriam Rodríguez, que nos presentará su charla en la Pint 2018.

Hola a todos:

Me llena de orgullo y satisfacción, que diría alguno, anunciaros que nuestra colaboradora Miriam Rodríguez Contreras participará en la Pint 2018 Madrid dentro del ciclo "Realidades, mitos y certezas" con la más que necesaria conferencia El oficio del historiador, entre mito y realidad. 

Datos del evento:
  • Fecha: 16 de mayo.
  • Hora: 19:30
  • Lugar: Bar 1oo Gaviotas (Algo me da, llamadme loco, que es un bar ochentero que me va a encantar.)
  • Dirección: C/ Eguilaz Nº 10.
Captura de pantalla de Pint Of Science España. Mapa de situación.
 Resumen de la Charla:

Trataremos desmontar los mitos que se tienen sobre los historiadores por su papel en series de televisión y películas para ver qué hacen realmente y si son como se muestran en ellas o no. Además también se abordará el importante papel que la historia, y los historiadores, tienen para el resto de la sociedad, demostrando la importancia de las humanidades en la sociedad actual.

Fachada donde se hará la charla, 100 Gaviotas.
Con motivo de ello entrevistamos a Miriam, para que nos presentara el acto, en Radio Enlace de Hortaleza dentro del programa "Un día en la vida" dirigido por Javier Robles. Empezamos muy bien anunciando todos los actos de la Pint 2018, que podéis ver aquí (hay para todos los gustos y en muchas ciudades españolas). Y digo empezamos, porque en cuanto pregunté a Miriam por su conferencia nos pusimos a hablar como locos sobre nuestra profesión. Como vosotros habréis hablado mil veces en un bar. Muy propio. Quedó poco académico pero muy divertido, o al menos así lo pasamos todos. Os dejo con el audio y espero veros.

¡Un saludo!

lunes, 7 de mayo de 2018

Festival Pint Of Science Madrid 2018

¡Muy buenas a todos!

Si os acordáis, en mayo del año pasado nuestro compañero de Licencia, Roberto, estuvo en la Pint Of Science que se realizó en Madrid, de la cual hicimos una breve reseña.

Este año tengo el orgullo de anunciar que también asistiremos a dicho evento. Concretamente, el próximo 16 de mayo expondré algo que puede ser conocido entre los estudiantes del Grado (y también la antigua Licenciatura) de Historia, pero desconocido por la mayoría de la gente de a pie: Los mitos y realidades del historiador.

Logotipo de la PoS y días de celebración.


La hora concertada es a las 19:30 horas y el lugar establecido será en Lakama Café (Calle de Augusto Figueroa, 17)

Escena de Indiana Jones: En busca del arca perdida.
La Vanguardia.
¿A quién no le han dicho, alguna vez, que Historia no sirve para nada? Seguro que muchos de vosotros os sentiréis identificados con esa frase. También con aquella de "¿Quieres ser como Indiana Jones?". No es que tenga nada en contra con este personaje, de hecho es una de mis películas favoritas desde mi niñez. Sin embargo, los historiadores no somos así.

Todo lo contrario a esos personajes de ficción. Los historiadores somos gente de a pie con un especial interés en el conocimiento del pasado humano. Por ejemplo, John H. Elliott, Peter Burke, Eric Hobsbawn, Mary Beard o Natalie Zamon Davis son, entre otros, algunos de los historiadores más importantes de nuestra época.

Mary Beard. Evening Standard
¿Por qué es importante hablar de este tema en la Pint? Creo que la figura del historiador, a pesar de lo que pueda pensar la gente, sigue siendo muy importante en nuestra sociedad, a pesar de ser una profesión que ha caído en el olvido.

Por otro lado, la Historia, a día de hoy, sólo se reduce en el público general, al conocimiento del mundo actual y se suele utilizar al servicio de unas recreadas "señas de identidad". Es decir, algunas ideologías se nutren de ese pasado o lo inventan, si no lo ven adecuado, para poder legitimar lo que están haciendo.

Para comprender la Historia, nuestra Historia, hay que utilizar la imparcialidad y la objetividad y alejar toda consideración moral. Por tanto, la verdadera Historia se debe alejar de aquellas presentaciones falsas del pasado, como diría H. I. Marrou, y oponerse a "falsos historiadores" (valga la expresión).
En consecuencia, los historiadores tenemos una gran responsabilidad que está siendo olvidada, puesto que los hechos del pasado influyen en nuestra actualidad. Defiendo, al igual que Eric Hobsbawn lo hizo, que debemos ser los encargados de hacer crítica de los abusos que se hacen de la Historia, para proteger y conservar los hechos de manera objetiva.

¿De qué manera podemos hacerlo? A través de la educación y de la cultura. No hace mucho tiempo, en los talleres que realizo en el Museo del Traje, me preguntó una mujer que si había estudiado Historia. Le dije que sí y ante esa respuesta me contestó que se alegraba de que escogieran a gente que ha estudiado esa carrera para explicar a los niños, de forma correcta, diferentes episodios de la Historia de España, que en los libros de primaria no solían estar; o, si estaba, se encontraba tergiversada. Creo que acercar la Historia a las nuevas generaciones, a través de las nuevas tecnologías es un acierto y hay que seguir por ese camino, aunque a los historiadores nos cueste habituarnos.

¡Nos vemos el 16 de mayo en Lakama Café con mucho más!